En junio de 2019, el INRAE entregó un estudio, encargado por Ademe y el Ministerio de Alimentación y Agricultura, sobre el potencial de almacenamiento de carbono en los suelos en Francia. Utilizando una metodología original, el estudio pudo evaluar este potencial y estimar el coste de su aplicación región por región, con vistas a alcanzar el objetivo de 4 por 1000. La iniciativa "4 por 1000 en suelos para la seguridad alimentaria y el clima" se había puesto en marcha en la Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático celebrada en París en 2015.
El estudio fue realizado por la Delegación de Peritaje Científico Colectivo, Previsión y Estudios (DEPE) del INRAE. El modelo BANCO, que combina simulaciones agronómicas y cálculos de costes, se utilizó para optimizar el esfuerzo de almacenamiento que debía realizarse.




