Si bien los Alcances 1 (emisiones directas relacionadas con la combustión de gas o fuelóleo, fugas de refrigerantes y la flota de vehículos) y 2 (emisiones indirectas relacionadas con la energía adquirida —electricidad para la refrigeración industrial y vapor—) suelen identificarse correctamente, el verdadero «gigante» de su huella se esconde en el Scope 3. Para estas empresas del sector agroalimentario, se trata principalmente de las emisiones de la Categoría 1: «Compras de bienes y servicios», es decir, la fase agrícola previa. Esta categoría representa con frecuencia más del 80 % de su huella total, constituyendo a la vez su mayor riesgo y su palanca de transformación más potente.
Pero, ¿cómo medir este impacto de forma fiable, comparable y, sobre todo, verificable? ¿Cómo garantizar que las iniciativas de agricultura regenerativa llevadas a cabo con los agricultores asociados se contabilizan correctamente?
La respuesta se resume en dos acrónimos: el GHG Protocol la norma ISO 14067. Lejos de ser meras restricciones técnicas, constituyen los cimientos de una estrategia de descarbonización creíble y el pasaporte para dar valor a sus acciones.
Índice
1️⃣ El GHG Protocol el marco contable de referencia («El qué»)
2️⃣ ISO 14067: La metodología técnica («El cómo»)
3️⃣ La necesidad de sinergia: por qué necesitas ambas cosas
4️⃣ El reto estratégico: pasar de los «datos medios» a la «gestión real»
5️⃣ MyEasyCarbon: la herramienta MRV que digitaliza el cumplimiento de las normas ISO y de gases de efecto invernadero
6️⃣ Conclusión
1. El GHG Protocol el marco contable de referencia («El qué»)
El Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GHG), o GHG-P, es la iniciativa mundial más utilizada. Nacida de una colaboración entre el World Resources Institute (WRI) y el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), no es una «norma» en sentido estricto como la ISO, sino un marco de contabilidad y presentación de informes (un «accounting framework»).
Su función principal: la elaboración de informes corporativos
La norma más conocida del GHG-P es la «Corporate Accounting and Reporting Standard». Es esta norma la que ha establecido la clasificación mundialmente reconocida en los ámbitos 1, 2 y 3, lo que permite a las empresas estructurar su inventario global de emisiones.
Sus normas «para niños»: el Scope 3 el producto
Para ayudar a las empresas a calcular sus Scope 3, el GHG-P ha publicado dos importantes guías adicionales:
- La «Norma sobre la cadena de valor corporativa (Scope 3)»: en ella se detallan las 15 categorías del Scope 3 compras, transporte, uso de los productos, etc.) y los métodos de cálculo aceptados.
- La «Norma sobre el ciclo de vida de los productos»: establece los principios para calcular la huella de carbono de un producto concreto a lo largo de su ciclo de vida.
¿Por qué es imprescindible para ti?
El GHG Protocol la columna vertebral de todo el ecosistema de la descarbonización. Iniciativas como la SBTi (Science Based Targets initiative) o el CDP (Carbon Disclosure Project) exigen que las empresas que les envían objetivos o informes lo hagan siguiendo el marco del GHG Protocol. Es el «idioma» que hablan los inversores, los reguladores y los grandes contratistas.
Un avance decisivo: la «Iniciativa sobre el sector del suelo y las eliminaciones»
Este es el aspecto más importante para nuestro sector. El GHG Protocol ultimando una guía específica para la agricultura y la silvicultura. Esta guía aclarará por fin las complejas normas de contabilización de las emisiones relacionadas con el cambio de uso del suelo (LUC) y, sobre todo, de las absorciones de carbono (las «removals»). Esto es lo que permitirá contabilizar formalmente el impacto positivo del almacenamiento de carbono en los suelos, elemento central de las prácticas de agricultura regenerativa.
En resumen, el GHG Protocol indica qué debe medir en su empresa (alcances 1, 2 y 3) y por qué (para su información global y sus objetivos SBTi). Le proporciona los principios generales, pero para el cálculo técnico detallado de un producto se basa en metodologías más detalladas, entre ellas la norma ISO 14067.
El GHG protocol encarecidamente el uso de datos primarios para las categorías de materiales, especialmente en el marco de iniciativas como el SBTi FLAG.
2. ISO 14067: La metodología técnica («El cómo»)
La norma ISO 14067:2018 («Gases de efecto invernadero — Huella de carbono de los productos») es radicalmente diferente. Se trata de una norma técnica formal, publicada por la Organización Internacional de Normalización (ISO) tras un consenso mundial de expertos.
Su función principal: el cálculo de la huella de carbono del producto.
Mientras que el GHG Protocol el marco, la norma ISO 14067 proporciona el «manual de instrucciones» técnico (el «cómo») para la cuantificación y la comunicación de la Huella de Carbono de un Producto (HCP). Está diseñada específicamente para garantizar la solidez, transparencia y comparabilidad de los resultados.
Lo que especifica (y por qué es fundamental para el sector agrícola): La norma ISO 14067 es el «manual de instrucciones» que establece cómo :
- Definir la unidad funcional: Es la base. ¿De qué estamos hablando? ¿«1 tonelada de trigo», «1 litro de leche», «1 hectárea de cultivo»? La norma exige definir esta unidad para que los cálculos sean comparables.
- Establecer los límites del sistema: Esto implica definir un perímetro claro. En el caso de la fase inicial de la agricultura, se suele hablar de «Cradle-to-Gate» (de la cuna a la puerta de la granja). Esto incluye las emisiones previas (fabricación de fertilizantes, energía) y las emisiones en la granja (combustible, emisiones directas del suelo, fermentación entérica).
- Gestión de la calidad de los datos: Este es un punto clave. La norma establece una jerarquía clara, exigiendo dar prioridad a los datos primarios (específicos del agricultor y de su parcela) frente a los datos secundarios (medias genéricas extraídas de bases de datos). Es la única forma de valorar un cambio de prácticas.
- Aplicar las normas de asignación: La agricultura produce «coproductos» (por ejemplo, un cultivo de colza da aceite y torta). La norma establece reglas estrictas (asignación física, económica) para distribuir las emisiones entre estos coproductos, evitando «olvidos» o dobles contabilizaciones.
- Garantizar la verificabilidad: Sobre todo, la norma está diseñada para ser auditable.
Aunque ambos marcos normativos abarcan tanto la presentación de informes corporativos como la de productos, en la práctica industrial, el GHG Protocol la presentación de informes globales (por ejemplo, SBTi), mientras que la norma ISO 14067 se utiliza con frecuencia como referencia metodológica para el cálculo de la huella de carbono verificable de los productos.
En resumen, la norma ISO 14067 no se ocupa de la información corporativa global, pero ofrece la metodología más sólida y reconocida del mundo para calcular la «huella de carbono» de cada tonelada de trigo que se compra.
3. La necesidad de sinergia: Por qué necesitas ambas cosas
El error más común es querer enfrentarlos. En realidad, están perfectamente alineados y se complementan mutuamente.
La analogía más sencilla:
Si el GHG Protocol es la «legislación fiscal» (la ley que te obliga a declarar tu volumen de negocio global —tu Scope 3), entonces laISO 14067 es el «código contable» (el manual técnico que explica cómo calcular el valor de cada factura para que el total sea correcto y auditable).
Cómo se articulan (La Fórmula):
Su Scope 3 Categoría 1), tal y como exige el GHG Protocol, es la suma de las huellas de carbono de todos los productos que usted compra. LaISO 14067 es el método que utilizas para calcular la huella de cada uno de estos productos. La fórmula Scope 3 Cat. 1) debe evitar cualquier riesgo de doble contabilización.
Tu Scope 3 Cat. 1) = [Huella de carbono ISO 14067 de 1 tonelada de trigo] x [Toneladas de trigo compradas] + [Huella ISO 14067 de 1 t de maíz] x [Toneladas de maíz compradas] + …
Esta fórmula es, por supuesto, un modelo de conformidad : muestra cómo la agregación exigida por el GHG Protocol en la precisión metodológica de la norma ISO 14067 para que el resultado final sea auditable y sólido.
Así que no tienes que elegir. Utilizas el marco del GHG Protocol para la presentación de informes de su empresa (el objetivo SBTi) y utiliza la metodología ISO 14067 para garantizar la solidez y la verificabilidad de los datos de «producto» que alimentan dichos informes.
4. El reto estratégico: pasar de los «datos medios» a la «gestión real»
Es aquí donde radica la diferencia entre una contabilidad del carbono impuesta y una estrategia de descarbonización dirigida.
El techo de cristal: el callejón sin salida de los «datos medios» (secundarios)
Hasta hace poco, la mayoría de las empresas calculaban sus Scope 3 utilizando factores de emisión secundarios (por ejemplo: «la huella media del trigo en Francia es de 350 kg de CO₂e por tonelada», según una base de datos pública). Este enfoque, aunque tiene el mérito de existir, supone hoy en día un callejón sin salida estratégico.
Plantea tres riesgos importantes para las empresas:
- Un riesgo de incumplimiento normativo y de «greenwashing»: los organismos reguladores (CSRD) y las iniciativas (SBTi) exigen cada vez más transparencia y precisión. Utilizar un «dato medio» es como una «caja negra»: no refleja la realidad de la cadena de suministro de las empresas y cada vez es más difícil de justificar ante los auditores y las partes interesadas, que lo ven como una aproximación que puede ocultar la inacción.
- La imposibilidad de medir el progreso (el «desperdicio de inversión»): Este es el punto más crítico. Si una empresa invierte un millón de euros para ayudar a 100 agricultores a adoptar la agricultura sin labranza y los cultivos de cobertura, su huella de carbono Scope 3, calculada con datos medios, no variará en absoluto. Se trata de una inversión en una transición cuyo retorno de la inversión (ROI) en carbono la empresa es estructuralmente incapaz de medir.
- La desmovilización de la cadena de suministro: al aplicar una tarifa única a todos sus proveedores, la empresa trata al agricultor innovador que practica la agricultura regenerativa de la misma manera que al que utiliza prácticas convencionales intensivas. Se trata de un mensaje desmotivador que no ofrece ningún incentivo para la transición y debilita la relación dentro de la cadena de suministro.
El salto estratégico: la gestión basada en los «datos primarios» (específicos)
La adopción de un enfoque conforme a las normas ISO 14067 y GHG Protocol, basado en la recopilación de datos primarios (los datos reales sobre las prácticas de cultivo de los agricultores asociados), supone un cambio radical.
Es la única forma de convertir el Scope 3 centro de costes (información) en un centro de valor (gestión).
- La clave de la «valorización» (insetting): es la única forma de medir, demostrar y reivindicar las reducciones de emisiones derivadas de los programas de insetting (la reducción dentro de la propia cadena de valor). La empresa podrá finalmente demostrar que su programa «Blé Bas Carbone» ha permitido pasar de 350 kg CO2e/tonelada a 280 kg CO2e/tonelada.
- La creación de un motor económico: basándose en resultados reales y verificables, las empresas pueden desarrollar programas de reparto de valor. Será posible justificar el pago de una prima al agricultor, no basándose en una simple intención, sino en un rendimiento medido (ya sea en función de las prácticas o del resultado en materia de carbono).
- La elaboración de afirmaciones creíbles: es la base de la comunicación de marketing. Ya no se trata de decir «apoyamos la agricultura», sino más bien «nuestro producto final contiene trigo cuya huella de carbono es de 280 kg de CO₂e por tonelada, es decir, un 20 % menos que la media nacional, y aquí está la prueba auditada».
- Gestión de riesgos y resiliencia: El análisis de los datos primarios ofrece a las empresas una visión precisa de los factores clave. Esto permite identificar que el apartado «fertilización nitrogenada» es el principal reto. De este modo, será posible orientar las inversiones y el apoyo para reducir este riesgo, que es a la vez un riesgo de emisiones de carbono y un riesgo de volatilidad económica.
5. MyEasyCarbon: la herramienta MRV que digitaliza el cumplimiento de las normas ISO y de gases de efecto invernadero
Calcular la huella de carbono GHG Protocol miles de hectáreas GHG Protocol acuerdo con la norma ISO 14067 y el GHG Protocol supone un reto humano y técnico colosal. MyEasyCarbon es la solución MRV (Monitorización, Notificación y Verificación) diseñada para automatizar este riguroso proceso:
- Una recopilación de datos fluida: al conectarnos directamente con las herramientas de gestión de parcelas, las consolas de las máquinas y los datos satelitales, recopilamos los datos primarios directamente en su origen, sin que el agricultor tenga que realizar tediosas entradas manuales.
- Un motor de cálculo de probada eficacia: nuestro motor integra de forma nativa los factores de emisión y las metodologías recomendadas por ambos marcos normativos.
Dominar el conjunto GHG Protocol la norma ISO 14067 no es una mera obligación de presentación de informes. Es una oportunidad estratégica para transformar el Scope 3 cifra estática en una palanca de rendimiento sostenible.
Esto es lo que permite demostrar la credibilidad de la iniciativa, impulsar activamente la transición, valorar económicamente los esfuerzos de los agricultores asociados y comunicarse con total confianza con los clientes, los inversores y los organismos reguladores.
En MyEasyFarm, nos enorgullece ofrecer al sector agroalimentario una herramienta de MRV capaz de traducir la complejidad de estas normas en un impacto verificable y un valor compartido.
¿Desea estructurar su proyecto de presentación de informes Scope 3, garantizar la fiabilidad del cálculo de la huella de carbono de sus materias primas o preparar su primera auditoría?




